Llamamos masaje al conjunto de maniobras o manipulaciones realizadas armoniosamente con distintos fines, (relajantes, estimulantes, preventivos, estéticos).
El masaje facial es una técnica acompañada por cremas y productos de belleza (como su nombre lo indica, se aplica específicamente en la cara).
Recibir un masaje facial es una de las sensaciones más relajantes y serenas que existen. Además, este tipo de masaje mejora la circulación sanguínea del rostro, elimina o reduce las tensiones acumuladas y, al movilizar los tejidos de la piel, también es una buena manera de rejuvenecerla y hacer que luzca más firme y tersa.

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En los masajes faciales dichas maniobras son realizadas con mucha más precaución y son realizadas sin brusquedad, ni violencia. Se debe tener un ritmo e intensidad adecuada, ya sea estimulante o relajante. Para no causar dolor se debe tomar en cuenta no solo la técnica a elegir, sino también la sensibilidad cutánea.
Cualquiera sea el objetivo buscado, se actúa siempre sobre la piel, aumentando su poder de absorción, favoreciendo la función de las glándulas sudoríparas, sebáceas y ayudando a la renovación de la capa córnea.
En el masaje facial se estimula la vasodilatación local, aumentando la cantidad suplementaria de sangre derivada hacia la piel, lo que implica modificaciones importantes en el metabolismo celular y en las reacciones físico-químicas de los líquidos intersticiales. De esta manera, aumenta la vitalidad y elasticidad de los tejidos, con resultados estéticos evidentes.
Maniobras:
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Afloramiento, colocación del producto, por todo el rostro y cuello hasta los hombros.
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División imaginaria del rostro, y realizar maniobras de deslizamiento desde esa línea imaginaria hacia las sienes y orejas.
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Fricciones circulares siguiendo el recorrido de la maniobra anterior.
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Fricciones circulares sobre las sienes, entrecejo, párpado superior y párpado inferior, parte superior e inferior de la nariz, parte superior e inferior de la boca, articulación del maxilar superior y maxilar inferior, longitud del cuello por sus dos extremos, parte superior del pectoral, esternón, hombros.
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División imaginaria de la cabeza, y realizar maniobras de deslizamiento desde la línea imaginaria hacia las sienes y orejas.
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Fricciones circulares por toda la cabeza.
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Pellizcos sobre la frente, pómulos, mejillas, barbilla.
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Percusión sobre el rostro y cabeza con las yemas de los dedos.
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Afloramiento y colocación de producto.
OTROS TIPOS DE MASAJE
El término Kobido, que significa “Masaje de la Juventud” o “Antiguo Camino de la Belleza” nace del ANMA un antiguo sistema tradicional de terapia de masaje japonés.

HISTORIA
Remontemonos a la China del emperador amarillo Huang Di, que reinó durante los años 2698 a.c. y 2598 a.c., se le atribuye la creación de la Medicina Tradicional China, el Neijing (Nèijīng) o Canon médico del Emperador que fue compuesto en colaboración con su médico Qi Bo.
Fue cuando se originó el Tui Na, que es una rama de la medicina china tradicional en el cual se utiliza el masaje como medio terapéutico, también denominado ANMO – el antecesor del masaje japonés ANMA o del actual Shiatsu.
El ANMO, en su periodo inicial, se limitaba al tratamiento de unas pocas enfermedades por medio de dos maniobras básicas.
El equilibrio de este flujo, según creían, evitaba la aparición de enfermedades. Creían también que estimulaban los sistemas circulatorio, linfático e inmunológico, sino que también ayudaba a aliviar dolores, descansar, disminuir el cansancio y el sueño causados por el exceso de trabajo y mejorar la movilidad articular.
El ANMO llega a Japón durante el período Nara (710–793 d.c.), junto con otras técnicas de la medicina tradicional china, y se practicaban en hospitales patrocinados por el imperio, manteniendo la misma filosofía sobre el Flujo Vital (QI). Pero no pasa a ser conocido como ANMA hasta la década de los 20 en el siglo XIV.
ANMA
En 1320 d.c. Akashi Kan desarrolla un estilo japonés de masaje basado en el ANMO y lo denomina ANMA, que fue popularizado en el siglo XVII por Sugiyama Waichi.
Durante esta época aparecen los primeros libros sobre este tema, cómo el que se llamo(Manual del ANMA) cuya escuela fue la responsable de traer el ANMA hasta la era moderna.
Con el pasar de los años el ANMA fue adquiriendo características propias y distintas del ANMO, la técnica original.
El masaje facial japonés es una de las especialidades del ANMA, concebido no solamente como masaje estético, sino como concepto de salud.
Los Samuráis
Los Samuráis eran una especie de ejército creado en Japón en el siglo VIII inicialmente formado por campesinos, destinados a sofocar revueltas y cuidar de los campos y de las fronteras. Solamente en el siglo X es cuando empiezan a ganar poder e importancia dentro de la sociedad japonesa.
Durante los siguientes años se produjeron innumerables conflictos entre los clanes locales que desembocaron a finales del siglo XII en las Guerras Genpei. En 1192, el líder del clan Minamoto se autoproclama shogun dando comienzo así al shogunato japonés, régimen que se alargaría durante 700 años
No se sabe exactamente en qué momento los Samuráis llevan para sus clanes la parte facial de la técnica del ANMA para que fuese utilizado en sus soldados, se cree que fue en el mismo siglo XIV cuando surge el ANMA..
Los Samuráis pasaron a utilizar la técnica del masaje facial para calmar la mente, potenciar su fuerza interior y recuperarse tras las batallas. Manteniéndola en secreto muy bien guardada en sus clanes como tradición pasando de generación en generación hasta casi finales del siglo XV.
Luego fue traído a occidente donde se le dio una aplicación más que terapeutica, de tipo estético, pues al conocer sus beneficios y al aplicarlo de forma continua y precisa, se observan resultados en los tejidos externo, La piel, pues aunque el masaje es aplicado con técnicas de drenaje, shiatsu y reflexologia, asi como maniobras tipo lifting.
Esta técnica japonesa milenaria nació como un masaje terapéutico para los Samurais en Japón. Se realizaba antes de las batallas para ayudarles a equilibrar el cuerpo y el alma y a enfocar la mente. Además gracias al efecto lifting del masaje logra un efecto más tenso en el rostro, marcando más los pómulos, para dar más miedo a sus adversarios. También se les realizaba después de los combates para aliviar el posible dolor y para sanar las heridas.
El masaje facial
En el masaje facial japonés se realiza una terapia facial enfocada a la relajación total de los músculos del rostro. Durante los distintos pasos que tiene este tratamiento, se va realizando una valoración para verificar cómo reacciona la piel a cada paso y se irán empleando distintas técnicas manuales como pequeños toques, maniobras de drenaje y digitopresiones.
El propósito de esta terapia que dura entre 20 y 40 minutos es estimular la relajación de los músculos, ayudar a la generación de colágeno, y re oxigenar la piel.
Este masaje se puede realizar tanto a hombres como a mujeres a partir de los 16 años. La fuerza empleada durante el masaje se decidirá según el estado de la piel del paciente.
Como plus, también es un masaje terapéutico que ayuda a combatir el estrés, puede prevenir la aparición de algunas migrañas como las migrañas tensionales, es bueno para combatir el insomnio, y aliviar el bruxismo y la tensión muscular.
El primer paso en cabina es limpiar la piel luego realizamos una exfoliación muy suave para así eliminar la piel muerta. Esto permite que la epidermis pueda ‘respirar’ durante el tratamiento. Tras retirar el exfoliante aplicamos el producto a usar para poder realizar el masaje facial. El masaje es totalmente manual. Al finalizar esta técnica, se aplica una mascarilla según el tipo de piel del paciente y se deja actuar unos 10 minutos. Una vez retirada aplicamos un sérum y una crema hidratante con protección solar.
Los masajes tienen impactos increíbles en el rostro dentro de los mas destacados están:
Rejuvenecimiento: a través de las presiones que activan la circulación y oxigenan su superficie
Aumentan la producción de colágeno: evitando asi la aparición de arrugas prematuras
Mejora la elasticidad y el tono: a través de maniobras especificas mejoran la piel dando un aspecto más tonificado
Aumentan el drenaje linfático: algunas estimulaciones, ayudan a mover linfa, aspecto que redundará en la apariencia externa del rostro.
Disminuye el estrés: Al ser altamente relajante mejoraran todos aquellos aspectos que puedan manifestarse en la piel.
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