Kira Amaris
muy valiosa esa información aplicada obtendremos muy buenos resultados
Por Patricia Gonzalez
La educación ha experimentado una transformación significativa en las últimas décadas, principalmente impulsada por el avance tecnológico y la expansión del acceso a Internet. Entre los modelos educativos, la modalidad presencial y la modalidad a distancia presentan características distintivas que influyen directamente en las estrategias y técnicas de estudio que los estudiantes deben emplear para maximizar su aprendizaje. Comprender estas diferencias es esencial para que los estudiantes de CIFES Online puedan adaptar sus métodos de estudio y lograr una mayor eficacia en su formación.
Este análisis detallado abordará los aspectos clave que distinguen el estudio presencial del estudio a distancia, enfocándose en técnicas de estudio internacionales de eficacia comprobada, específicamente adaptadas para potenciar el aprendizaje remoto.
En la educación presencial, los estudiantes asisten físicamente a un espacio educativo, como una aula o laboratorio, donde interactúan directamente con docentes y compañeros. Este entorno facilita la comunicación inmediata, la resolución rápida de dudas, la supervisión constante y la realización de actividades colaborativas en tiempo real.
Las técnicas de estudio tradicionales aplicadas en este contexto incluyen la toma de apuntes durante la clase, la participación activa en discusiones, el estudio grupal presencial y el uso de recursos físicos como libros y materiales impresos.
El estudio a distancia, en cambio, se caracteriza por la dispersión espacial entre docentes y estudiantes, quienes interactúan principalmente a través de plataformas digitales, correos electrónicos, foros y videoconferencias. Este modelo requiere una mayor autonomía, organización personal y manejo efectivo del tiempo, dado que el estudiante debe autogestionar su aprendizaje en un entorno menos supervisado.
Las técnicas de estudio en este contexto deben incluir estrategias que potencien la autodisciplina, la planificación avanzada y el aprovechamiento de herramientas digitales para mantener la conexión y el seguimiento de los contenidos.
La comunicación es directa y sincrónica, lo que permite resolver dudas y recibir retroalimentación inmediata. Esta interacción fomenta la motivación y reduce la incertidumbre.
La comunicación puede ser asincrónica, mediante foros o correos, o sincrónica, a través de videollamadas, pero en general, existe un retardo temporal en la interacción. Por ello, el estudiante debe desarrollar habilidades para formular preguntas claras y aprovechar los espacios de consulta de manera estratégica.
Para la educación a distancia, las técnicas de estudio internacionales recomiendan el auto monitoreo y el uso de planificadores digitales o físicos para organizar sesiones de estudio. Según Zimmerman (2002), la autorregulación es un predictor clave del éxito en entornos de aprendizaje autónomo, por lo que desarrollar metas claras y evaluarse periódicamente resulta indispensable.
En contraste, en la educación presencial, aunque la autorregulación también es importante, la supervisión externa facilita mantener el ritmo y la disciplina.
El estudio presencial establece horarios rígidos y espacios dedicados al aprendizaje, mientras que el estudio a distancia requiere que el estudiante establezca sus propios horarios, enfrentando la distracción de su entorno habitual.
Para contrarrestar esto, las técnicas como la técnica Pomodoro o el método Time Blocking son altamente recomendadas en educación a distancia para mejorar la concentración y la productividad. Un estudio de Cirillo (2018) respalda que la división del tiempo en intervalos cortos mejora la atención y reduce la procrastinación.
El estudiante debe elaborar un calendario semanal donde defina tiempos específicos para revisar materiales, participar en foros, realizar actividades y descansar. Aplicar la técnica SMART para establecer metas (Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Tiempo definido) fortalece la disciplina y la motivación.
Un lugar fijo para estudiar, bien iluminado, ordenado y silencioso contribuye significativamente a la concentración. Estudios muestran que un ambiente adecuado incrementa la retención de información hasta en un treinta por ciento (Evans et al., 2018).
Dominar plataformas educativas, aplicaciones para tomar notas (como OneNote, Evernote o Notion), y herramientas de gestión del tiempo (Google Calendar, Trello) permite una gestión más eficiente. La técnica de mapas mentales digitales para organizar conceptos es también altamente eficaz para estudiantes a distancia (Buzan, 2010).
Fomentar la participación en foros, grupos de estudio virtuales y chats permite reducir la sensación de aislamiento y mejorar el aprendizaje colaborativo. Técnicas como la formulación de preguntas abiertas y la respuesta constructiva fortalecen la comunidad de aprendizaje.
Diversas investigaciones respaldan la eficacia de las técnicas mencionadas. Por ejemplo, un estudio de Broadbent y Poon (2015) concluyó que la autorregulación y la planificación del estudio son factores determinantes para el rendimiento académico en entornos virtuales.
Asimismo, la creación de espacios adecuados y el uso activo de herramientas digitales incrementan la motivación intrínseca y la autonomía, dos pilares fundamentales para el éxito en la educación a distancia.
Es común que la libertad de horarios conduzca a la postergación de tareas. Para evitarlo, se recomienda establecer alarmas, usar técnicas como Pomodoro y buscar un compromiso público, por ejemplo, comunicando a un compañero o tutor el plan de estudio diario.
El sentimiento de soledad puede afectar el rendimiento. Para contrarrestarlo, es clave integrarse a comunidades virtuales, participar activamente en foros y mantener comunicación constante con tutores y compañeros.
El estudio en casa implica múltiples distracciones. La solución radica en crear espacios exclusivos para el estudio y usar aplicaciones que bloqueen el acceso a redes sociales durante el tiempo asignado para estudiar.
Para potenciar las técnicas estudiadas, se recomienda el uso de:
Estas herramientas son intuitivas y accesibles en versiones gratuitas, ideales para estudiantes en formación a distancia.
La transición del estudio presencial al estudio a distancia requiere un cambio profundo en la manera de organizar, planificar y ejecutar las actividades de aprendizaje. Al comprender las diferencias clave entre ambas modalidades y adoptar técnicas validadas de estudio, cada estudiante puede potenciar su autonomía, optimizar su tiempo y alcanzar mejores resultados académicos.
El compromiso con la planificación, la creación de un ambiente propicio y la utilización de tecnologías adecuadas constituyen el primer paso para un aprendizaje exitoso.
TOMADO DE:(OPEN IA 2025)
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Kira Amaris
muy valiosa esa información aplicada obtendremos muy buenos resultados
Hola Kira exacto 🙌. La información sirve aún más cuando la aplicamos; ahí es donde se ven los verdaderos resultados.
Espero estés disfrutando de esta clase
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